Oh que la... ¡por que si!

Mi muy querida Arual:

Creo que hemos caído en confusiones maniacas. Así que rescato las ideas principales, a mi parecer, de tus anteriores textos para discutir con fundamentos claros... y aclaro: debí decirte desde el principio que sí, que a mi también se me antojaba haber tomado otras decisiones, que estoy segura me hubieran ofrecido una vida más relajada pero no creo que más satisfactoria; y si he analizado, malamente, a fondo tu inocente comentario -ya se, ya se que de inocente no tenía nada- fue un ejercicio meramente ocioso y sin afán de terminar invirtiéndole a este tema tanto tiempo, quebraderos de cabeza y cafés con leche... que dicho sea de paso, me ha gustado mucho...

Anuncio que si bien no he sido sarcástica en el primer texto, si bastante irónica. Espero que no se tome lo que digo, como aseveraciones serias.

En primer lugar estoy totalmente de acuerdo contigo con que "el agobio, el estrés, los dolores de cabeza que nos provoca esa vida loca que vivimos, nos hace desear de vez en cuando ser una chica superficial"(1, cita de tu primer post). Por supuesto, huelga decir que no sólo es el trabajo y el tiempo invertido sino también el desgaste emocional y hasta intelectual que a veces tenemos por nuestros constantes juzgados avances: siempre bajo la lupa. Y encima enfrentándonos constantemente a datos lo que nos da una posición, digamos privilegiada, para observar y conocer la realidad social, pero también desgasta esto que mi padre ha de pensar que se llama socioparanoia.

En segundo lugar: "Vivir para embellecer el cuerpo"(1), me parece al igual que tu, que no requiere de mayores gobios que los cotidianos y que pueden resolverse con "pasta", para lo cual hay que tener una familia acomodada, un marido dadivoso, o un oficio lucrativo. No tenemos eso, y al igual que tu, prefiero lo que tengo a eso (jejejeje, denotamos lo que se llama el mecanismo de las uvas amargas: despreciamos lo que no podenos tener). Pero, tenemos razón: tirar a la basura tanta inversión de tiempo por algo que requiere otros esfuerzos, no vale la pena, pues además "hemos usado demasiado el cerebro durante los últimos treinta y quihúbole de años que hemos vivido como para dejar de usarlo de sopetón"(1) ya es un habito. Además que esto es lo que nos gusta hacer.

Tercero: Sé que nunca las llamaste tontas (“no es que las chicas por ser superficiales sean tontas”)(2, parte de tu segundo post), y tanto es así que no lo afirmo en el texto. Pero bien valía la pena, agregarle aseveraciones que les cuelgan, como esa, para ampliar la crítica -creo que bastante velada, por cierto- que he hecho.

Cuarto: Y aquí es donde proviene la primera gran confusión. Dices que "hay un montón de cosas que a la sociedad le dan funcionamiento y que son un tanto absurdas" (2). Precisamente, es mi crítica a la sociedad que se aferra con uñas y dientes a las formas consensuadas o no, de cómo se hacen y estructuran las cosas: para que siga funcionando -mal en muchos aspectos- es necesario el estado de cosas actual, el status quo, y todo lo que podamos agregarle, para seguir igual; pues como sabemos el cambio causa ronchas pues también -entre otras cosas- cambia nuestras posiciones en el juego del poder (por el poder). Que absurdo ¿no?. Así que las amas de casa -que muchas de ellas llegan a serlo,por haberse aprendido los rituales donde se convierten consciente o inconscientemente en productos de consumo varonil-, son importantes pilares de la sociedad. Simplemente hablo de su existencia. Ahora bien, que si se entregan totalmente a sus rituales de belleza, sin cumplir con sus responsabilidades como madre o ciudadana, es otra cosa. Pero la verdad no creo que invertir un poco, si, un poco de tiempo en su belleza -que les garantiza seguir en el puesto de madre, novia o producto en venta- las haga malas integrante de la comunidad. Ya sé tampoco has dicho eso. Pero sí se lee que te parece absurdo el papel que juegan en la sociedad sus rituales.

Aún más, dices: "si nos seguimos dejando llevar por cuestiones como la que mencionas de que la sociedad las necesita así (tan rancias) para su propia supervivencia, me temo que es como aceptar que la gente es idiota y no sabe tomar decisiones como elegir entre abortar o no, entre drogarse o no, en fin, entre ser útil o no a la sociedad, de alguna manera, que también puede ser lucrativa."

Y como he dicho antes, la sociedad necesita amas de casa quienes, en mayor o menor medida, se entregan a los cuidados personales, pero son responsables en otra tanta medida de los nuevos ciudadanos. Pero tu y yo sabemos que no necesariamente. Solo pareciera que cumplen cabalmente una proporción de ellas (ojo, no he dicho cuanto). Por otro lado, hay muchos hombres que no les interesan tal ritual ni su resultado. Aunque no dudo que agradezcan una piel limpia y tersa. Pero esos otros pocos hombres y que si son seres humanos comprensivos llegan a ser verdaderas parejas, por aceptar a la otra por como es y puede o quiera llegar a ser. En resumen, hay de todo. Y se necesita de todo, pues si todo fuésemos iguales entonces uno tendría que pensar que vivimos en un sistema totalitario, bastante sutil pero presente no en las instituciones sino dentro de las cabezas. Eso me parecería peor.

Creo que cada quien es libre de elegir como vivir. Debe ser responsable de sus actos. SI quiere ser superficial y alejarse la sociedad, es libre de hacerlo, pero deberá pagar las conscuencias.

Ahora bien no por viejas, las tradiciones, costumbres, creencias, son todas malas (auque hay algunas que indudablemente lo son) pues por lo menos han hecho funcionar la sociedad. Entonces, eso si que sería asumir que el cambio por el cambio siempre seria bueno. Por ejemplo, la familla es una tradición e institución buena y si en ella habrá madres superficiales pues vale, mientras cumplan, educando a sus hijos y les den bases emocionales adecuadas...

Perdón, pero siempre que pienso en las chicas o señoras, las asumo como futuras o potenciales madres. Igual da si no lo son... Pero aunque todas las mujeres del mundo nos pusiéramos de acuerdo y rechazáramos la belleza y la futilidad como signo de ella... Si no hubiera chicas que se preocupan por su apariencia en exceso, creo que aún asi seguiría habiendo hombres que buscaran chicas bonitas... pues el leído, no se donde, que la belleza es universal (debieron decirlos unos occidentalistas, no se) y aquí entro en campo de interpretaciones... Pero bueno, como no todas somos bonitas, necesitamos a veces una ayudadita en ciertos aspectos, para adecuarnos al universal standar y ser "elegidas", necesitamos embellecernos, el alma o el cuerpo, con un masaje una cirugía. Así que tal vez siempre habrá oferta y demanda en ese sentido.

Insisto yo no asumo que la gente es idiota.

Quinto y último asunto: Dos pájaros de un jalón: No, no soy superficial... Y lo sabes de sobra. No, no eres superficial, y lo se de sobra. Pero tenia que decir algo a su favor pues hay mucho en contra. Y tu bien lo has anotado, algunas pueden ser pobremente ciudadanas y no importarle el mundo que las rodea, aunque no estoy segura si la frivolidad es condición necesaria para eso: ahí tienes a las misses que siempre quieren salvar al mundo. Les doy mi voto de confianza de que en algún momento se lo creen.

Pero, pero, pero... No pretendo imponer una proposición tal de amplio alcance. Decir, de broma, que se necesita a las chicas frívolas dedicadas solo a la búsqueda de laperfección fisica, como parte estructurante del fenómeno social, no es lo mismo que decir que dejar que sigan existiendo tal como son, sea un error social; ni tampoco equivale a decir que la leyes para dar paso a la legalización de la venta de drogas y de intervenciones para evitar riesgos (psicológicos, físicos) a mujeres embarazadas, sea malo por que trastocan las tradiciones y costumbres.

Veamos, hablamos de dos sucesos diferentes. El primero me parece un fenomeno social y el segundo un problema. Las características en los seres humanos espero que estemos de acuerdo (aunque para losbiologos les da igual) son producto de su biología y psicología, así como del contexto; pero cambiarles el contexto puede no cambiarles directamente esas características. Es decir, hacer una ley que obligue a educarse y ser analítica, no creo que elimine la frivolidad.

En cambio drogas y aborto son variables contextuales, son problemas sociales, cosas que si se pueden cambiar legalmente y establecer una dirección. Así que no, no podría saltar de aquella idea de las mujeres frívolas a esta otra, pues no se trata de lo mismo, el primero es un fenómeno el segundo un problema social. Cambiar las leyes es una cosa mas o menos sencilla, requiere de negociaciones (claro conozco las implicaciones de intereses políticos); pero cambiar aspectos culturales como los rituales de belleza, me parece mas difícil, pues entrarías en el ámbitoo de lo privado donde aún hoy, la libertad de quienes lo habitan supone una enorme restricción para influenciarlo directamente.

Finalmente, tengo que decir que un tema tan frívolo ya lo complicamos y/o complejizamos. Así que venga otro tema como éste para seguir discutiendo como antes, en medio de una nube de humo, oliendo el café, escuchando suaves ronroneos de los ordenadores o pcs, al ofrecernos la rica selección de música que compartimos

P.D. Esto está escrito como si estuviera platicado (hablado), tanto en la estructura como en los inevitables permisos para entrar en temas aparentemente no muy relacionadas y que nos alejan de la idea principal… pero bueno, aquí nadie nos evalúa… jajajajajaja… Sabes que te quiero, respeto y admiro un… y sé que muchas de las cosas que he escrito las compartimos, pero no creo que sea un ejercicio sin sentido dejar una huella de ello… un beso

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