Mi muy estimada Arual:
Me parece -y sin ánimo de ser sarcástica- que las chicas superficiales cumplen sus respectivas funciones sociales a la perfección...
Veamos, si lo vemos desde la perspectiva de una ciudadana preocupada por las adaptaciones al medio sin reflexionar, pues vale... pero si lo vemos desde la perspectiva social, no tiene nada de malo, al contrario, esas son las mujeres que necesita la economía y la propia sociedad para seguir funcionando como hasta ahora. Ellas son las más cumplidoras y apegadas a las normas sociales, aunque a veces se arreglen de tal forma que parezca ir en contra de cualquier buena costumbre. La norma parece indicar que se debe ser como una fotografía que nunca se deteriora y cumplir con la función de ocupar un lugar designado a las chicas bellas: al frente de una oficina o una familia, donde pueda ser arma de convencimiento o imagen y lejos de las tomas de decisiones importantes -la excepción cumple la regla (cosa que literalmente no entiendo, pero si su significado)-.
Para ser una chica bella hay incentivos por todas partes, es más, hasta para ser aparentemente tonta. Digo aparentemente pues a continuación veremos que no es así. Y que te digo de los premios: dinero, estabilidad, quizá noches de insatisfacción, pero que más da: las 14 ó 16 horas del siguiente día lo compensan yendo de un lado a otro en su coche del año y apareciendo solo en ambientes de lujo. Pero nadie puede garantizar qe esos spas mejoren la satisfacción de algunas.
Ahora veamos que sus aparentes actividades de futilidad, superficialidad o como se quiera llamar, no tienen nada de ingenuo. Son bastante racionales y las mejores estrategas. Pues para conseguir todo aquello que la sociedad les marca como deseable tendrán que enfrentarse a una masa homogénea, (si, todas se parecen) para arrebatarse de las manos a los pocos hombres ricos y afortunados, aunque no se si al final lo serán (pero mientras ellos se lo crean: bendita ignorancia). Conozco a más de una que urdió un plan muy complicado para acercarse al hombre que le ayudaría a alcanzar eso que llamamos nuestras realizaciones como mujer. Se metió en un lugar muy exclusivo y le tocó tan buena suerte que ahí estaba un marido aburrido que dejó todo por ella. Suena fácil pero hace falta estrategia, valentía, tenacidad y empuje que pocas reúnen...
Finalmente creo que no podemos acusarlas de que no usan el cerebro, o lo que es lo mismo o peor: descerebradas. Mientras las chicas como nosotras nos esforzamos por ahondar en una sola temática y llegar al fondo del asunto, ellas cubren un amplio espectro de problemas sociales tales como: matrimonio, maternidad, normas, estética, buenas costumbres, salud y alimentación sana, economía individual y familiar, de la cuales son verdaderas expertas.
Así que vayamos pensando en emularlas, que no seguir todos sus pasos, porque tienes razón: no podremos hacer lo mismo, pues se requiere empezar desde temprana edad a aprender las reglas e ir buscando objetivos. Peri s podemos emular eso de parecer fotografía, no se allá pero en esta ciudad, la cirugía estética se fía… Pero insisto, no creo que tengan menos problemas que nosotras, en todo caso son de índole diferente y de solución palpable.
Y, ¿por qué sería malo ser una chica superficial?
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